Cada año, el Ministerio de Ciencia y Universidades publica su informe de ‘Inserción Laboral de los Egresados Universitarios’, que analiza las tasas de afiliación y las bases de cotización de los estudiantes de España durante los cuatro años posteriores a terminar la carrera, una estadística que ha venido situando a los veterinarios entre los peor pagados en la serie histórica.