Desde que con el arranque del año entrara en vigor la obligatoriedad de notificar las prescripciones veterinarias a Presvet, el sector veterinario está en pie de guerra, aduciendo lo injustificadas y lo “desproporcionadas” que son las sanciones. En este sentido, los veterinarios han hecho frente común contra la implementación del nuevo sistema Presvet y la movilización del sector ha sido unánime, incluyendo a los colegios de veterinarios, como el de Madrid, que desde un primer momento apoyó las futuras protestas, y a los estudiantes de Veterinaria.