El COVCS, encabezado por su presidenta, Natalia Gil, y su vicepresidenta, Herminia González-Albo, ha participado en la manifestación veterinaria de Madrid realizada en la explanada del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El evento, convocado por la Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios (FESVET) y la Confederación Empresarial Veterinaria (CEVE), ha contado con el apoyo de los colegios de veterinarios de todo el país, así como de diversas asociaciones profesionales y científicas. El objetivo de la convocatoria es exigir la derogación del Real Decreto 666/2023, que regula el uso, distribución, prescripción y dispensación de medicamentos veterinarios, debido a sus efectos negativos sobre el ejercicio de la profesión.
Gil declaró que "hemos acudido una representación de la provincia para apoyar las reivindicaciones de las asociaciones y la patronal. El Real Decreto 666/2023 busca aplicar la legislación europea, pero lo hace de una manera muy restrictiva. Al final vamos en contra del objetivo que es luchar contra la resistencia a los antibióticos". Por ello "pedimos una moratoria en la aplicación de la ley, Europa la exige para finales de 2029 y aquí lo estamos aplicando desde el pasado 2 de enero".
"Hace varios años que estas restricciones están vigentes para los animales de producción, y ahí también ha habido problemas, aunque no han tenido tanta visibilidad como ahora con los animales de compañía". Gil ha instado a "seguir reivindicando ahora que los veterinarios estamos unidos", al tiempo que ha criticado "el ninguneo hacia nuestro trabajo por parte de las administraciones", detalló la presidenta del COVCS.
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La concentración se ha desarrollado bajo el lema: “Por una ley del medicamento que permita dispensar como en el resto de Europa”. Durante el evento, que comenzó a mediodía, se leyó un manifiesto veterinario (VER EL VÍDEO) y fue un éxito de participación al contar con el apoyom de multitud de representantes de diversas asociaciones profesionales.
Desde el Colegio de Veterinarios de Madrid (COLVEMA) se ha señalado que “aunque inicial y estratégicamente esta concentración estaba prevista para que fuera secundada por los veterinarios de Madrid, el enorme interés mostrado por todos los compañeros de España, ha llevado a la extensión de la convocatoria a todo el colectivo del país”. En opinión de COLVEMA, esta concentración es una muestra de que la profesión "coincide en que las recientes normativas sobre prescripción, dispensación y uso de medicamentos veterinarios empeoran el control sanitario y generan barreras que afectan a la calidad asistencial".
PRESVET
Las movilizaciones de los veterinarios se suceden tras la, ciertamente problemática, reciente entrada en vigor, el 2 de enero, del RD 666/2023, que contempla la obligación de comunicar a través de PRESVET las recetas de antibióticos. PRESVET es el Sistema Informático Central de Control de Prescripciones Veterinarias de Antibióticos y, sobre el papel, es una herramienta para la monitorización y la vigilancia de las prescripciones que se realizan de antibióticos tanto en las explotaciones ganaderas como ahora también en animales de compañía, con el fin de poder adoptar las medidas que se precisen para su control. Sin embargo, como han reiterado desde los colegios de veterinarios valencianos (ICOVV, Icoval y COVCS) y desde Consell Valencià de Col.legis Veterinaris (CVCV) o desde la propia Organización Colegial Veterinaria (OCV), esta plataforma ha dado desde el principios infinidad de fallos e incidencias, requiere de rellenar datos muchas veces innecesarios y, en definitiva, supone una carga burocrática inasumible.
Es más, como se ha trasladado en reiteradas ocasiones, se trata de una obligación "redundante, que limita el ejercicio clínico de los veterinarios pudiendo generar problemas de bienestar animal, y no responde además a lo que se describe en el Reglamento (UE) 2019/6, ni a lo que solicitan las autoridades europeas competentes en esta materia. De hecho, PRESVET ni siquiera utiliza las unidades de medida estandarizadas por la EMA", como advirtió en su momento por carta al propio ministro del ramo, Luis Planas, el CVCV (y antes incluso el ICOVV).
Todo el sector
La gran manifestación de hoy de Madrid cuenta por todo ello con el respaldo de todas las organizaciones, nacionales y autonómicas, representativas del colectivo veterinario. Los convocantes, formalmente, son la Federación Estatal de Sindicatos Veterinarios (FESVET) y la Confederación Empresarial Veterinaria Española (CEVE) pero cuentan también con el apoyo del conjunto de colegios del país, de la OCV, del CVCV, del ICOVV… y de asociaciones como AVEPA (Asociación de Veterinarios Especialistas en Pequeños Animales), AVEE (Asociación de Veterinarios Especialistas en Équidos) o AVEDE (Asociación de Veterinarios Especialistas Diplomados de España).
Las protestas han concitado incluso el respaldo de las organizaciones agrarias. Así, por ejemplo, ASAJA ha defendido este martes que los veterinarios puedan dispensar medicamentos, apoyando así las concentraciones, y ha comparado la situación de estos profesionales con la de los veterinarios que trabajan con animales de abasto en la ganadería. En un comunicado, la organización agraria ha subrayado que los veterinarios clínicos están "sobradamente cualificados» para diagnosticar y dispensar los tratamientos que «consideren oportunos ante cualquier caso clínico".
Los tratamientos y el IVA
Todas las organizaciones veterinarias consideran que la normativa – no solo el RD 666/2023 sino también la normativa marco del medicamento veterinario RD Legislativo 1/2015, "restringe injustificadamente" el acceso a los tratamientos de los animales, poniendo en peligro su estado sanitario y bienestar y la salud pública "y, porque, en definitiva, las decisiones sobre la salud animal deben tomarse con criterio veterinario y no administrativo".
Además, se reclama unánimemente la modificación del tipo impositivo del IVA aplicable a la prestación de servicios veterinarios, reduciéndolo del actual 21%, porque "penaliza la salud y bienestar animal y, por tanto, la salud pública, ya que encarece los tratamientos y dificulta su acceso por parte de los titulares o responsables de los animales". Y las dificultades en la atención sanitaria de los animales, en el caso de las zoonosis, pueden representar también en su caso "un problema de salud pública".
La manifestación de Madrid, que sucede a otras como la del pasado 21 de febrero en Valencia o la del día 28 en IFEMA, también ja contado con el apoyo del sector ganadero que representa ASAJA. Mediante un comunicado señaló que comparte los motivos de la protesta convocada a las puertas del Ministerio de Agricultura que pide la derogación del real decreto 666/2023 sobre uso y dispensación de medicamentos veterinarios. En este sentido, la asociación destaca que “los problemas que denuncian ahora los veterinarios de los animales de compañía son los mismos que soportan los veterinarios que trabajan con los animales de abasto de nuestros ganaderos, desde la entrada en vigor de la normativa en julio de 2023”.
ASAJA subraya que los veterinarios clínicos “están sobradamente cualificados para diagnosticar y dispensar los tratamientos que consideren oportunos ante cualquier caso clínico”. Además, destacan que "poner impedimentos burocráticos, como hace esta norma, impide tomar respuestas rápidas ante la enfermedad de un animal y le acarrea sufrimiento innecesario, encarece el tratamiento y hasta resta eficacia, lo que repercute negativamente en el estado sanitario y producción de la cabaña ganadera”.