not2 17mar

Manifiesto Veterinario de Valencia

El texto apoya el “uso racional de medicamentos” pero alerta de que la normativa cuestiona “el criterio profesional” y la propia “salud animal”

Viernes, 21 de febrero, son las 19:45 horas y la manifestación convocada por la Asociación Empresarial Veterinaria de Valencia (AEVETVAL) en colaboración con el ICOVV y el apoyo de Icoval y COVCS, ha movilizado más de un millar de personas. Entre los asistentes hay colegiados, dueños de perros o gatos y representantes de protectoras que simpatizan con la causa. Rut Zuriaga (AEVETVAL), tras marchar por las calles de Valencia, lee un manifiesto que, además de los citados, está rubricado por AVEPA, AVEE, AEVA y AVEDE (con los que el ICOVV había contactado para pedir su apoyo):

“Apoyamos el uso racional y sostenible de los medicamentos y rechazamos la normativa sobre el medicamento veterinario que, lejos de mejorar la práctica, está provocando problemas a los veterinarios que afectan al bienestar y la salud de los animales (...).

1. Criterio profesional: la obligación de seguir las fichas técnicas de los fármacos y las excesivas restricciones en el uso de antibióticos, atentan contra la salud de los animales, retardando o impidiendo aplicar el tratamiento más adecuado y afectando indirectamente a la salud pública.

2. Excesiva burocracia: la obligatoriedad de registrar todas las prescripciones de antibióticos en PRESVET con la excesiva información que obligan a aportar, aumenta la carga administrativa, aumenta el tiempo para atender a cada animal y encarece el servicio.

3. Ajuste de los medicamentos a las necesidades: los formatos no se adaptan a las necesidades específicas de cada paciente debido a la gran diversidad existente entre las distintas especies (e incluso dentro de la misma especie), lo que provoca que el tratamiento no se pueda ajustar correctamente cuando se dispensa por los cauces habituales y en muchos casos retrasando su inicio por dificultades en la dispensación.

4. Sanciones desproporcionadas: las multas por las incidencias pueden llegar hasta 1.200.000 euros, convirtiendo el ejercicio libre de la profesión en un delito con graves consecuencias.

5. Falta de consenso: la implementación de estas normas ha sido realizada sin una consulta adecuada a los profesionales del sector, ignorando su experiencia y conocimientos.

6. IVA al 21%: la aplicación del IVA al 21% a los veterinarios convierten al sector en servicio de lujo, sin tener en cuenta que la salud no lo es, que es un derecho que además afecta directamente a la salud pública.

Reivindicaciones

1. Que se modifique la normativa del medicamento veterinario, el RD 666/2023 y el RD legislativo 1/2025, acorde con la realidad del sector.

2. Que los veterinarios ejerzamos sin sentirnos acosados ni presionados al justificar nuestras prescripciones basadas en nuestra formación y en evidencias científicas.

3. Que podamos asegurar la salud y bienestar animal sin tener que aumentar los costes a las familias ni poner en riesgo, por tanto, la salud pública.