El Consell Valencià de Col.legis Veterinaris (CVCV) respaldó en su momento la manifestación convocada por la Organización Colegial Veterinaria (OCV) para el 18 de febrero en Madrid que finalmente ha sido aplazada. No obstante, la postura contra la propuesta de reforma del decreto 666/2023 sobre medicamentos veterinarios sigue vigente. En este sentido, su presidenta, Inmaculada Ibor, considera que la modificación planteada conjuntamente por los ministerios de Sanidad y de Agricultura, Pesca y Alimentación es «insuficiente porque se requiere de una reforma mucho más profunda, que añada seguridad jurídica al texto, que debe estar más alineado con el ejercicio profesional veterinario». El Colegio de Castellón (COVCS), por su parte y como el resto de las corporaciones provinciales valencianas (de Valencia -ICOVV- y de Alicante -Icoval-) se sumó a participar de esta nueva movilización como en ocasiones anteriores con la obligación de representar, de la mejor manera posibe, los derechos de sus colegiados.
En este sentido, desde el CVCV se seguía la posición ya expresada por la OCV, que ha reconocido y valorado en su justa medida la apertura del proceso de modificación, pero se advierte de que el borrador actual sufre «importantes carencias», no solo por la falta de claridad y seguridad jurídica de alguna de sus propuestas sino porque «mantiene la carga burocrática que tanto hemos criticado y no garantiza la protección efectiva de la salud pública, el bienestar animal y la seguridad alimentaria”. En idéntico sentido y por su parte, el COVCS también llamó a sus colegiados a participar de la concentración Veterinaria promovida por el Consejo Genral que tenía como lema ‘Por una normativa justa del medicamento veterinario’.
Insuficientes
Pese a los cambios planteados, el borrador mantiene elementos que la profesión viene cuestionando. No son suficientes los cambios para garantizar una prescripción conforme al criterio profesional, la cesión de medicamentos sigue sin ser completa, se excluye de algunas mejoras la medicina veterinaria en grandes animales. Por otra parte, PRESVET continua siendo una carga burocrática excesiva y difícilmente homologable a la de otros países europeos. Además, el texto propuesto mantiene limitaciones en el propio uso de antimicrobianos y conserva algunas exigencias con relación a la cesión de los medicamentos.
Con esta iniciativa, la OCV -según se manifestó en un reciente comunicado- «quiere trasladar a las administraciones la urgencia de adoptar decisiones que corrijan de forma efectiva los problemas generados por el marco actual y, en particular, reclama un compromiso claro para que la revisión normativa responda a la realidad asistencial y a los estándares de otros países europeos».