La Organización Colegial Veterinaria (OCV) ha solicitado al Ministerio de Hacienda una revisión urgente del tratamiento fiscal que se aplica a los servicios veterinarios, al considerar que la actual carga impositiva no refleja el papel esencial que desempeña la profesión en la protección de la salud pública, la seguridad alimentaria y el bienestar animal.
La entidad recuerda que la atención veterinaria no puede equipararse a servicios de carácter meramente comercial, ya que constituye una actividad sanitaria con impacto directo en la prevención de enfermedades, el control de zoonosis y la vigilancia epidemiológica. Por ello, reclama que la fiscalidad aplicada sea coherente con la naturaleza sanitaria de la profesión y con su función dentro del marco One Health, que integra la salud humana, animal y ambiental.
Entre los argumentos trasladados a Hacienda, la OCV subraya que una fiscalidad desproporcionada repercute negativamente en el acceso de la ciudadanía a servicios veterinarios esenciales, especialmente en lo relativo a la atención de animales de compañía, la sanidad ganadera y los controles oficiales vinculados a la seguridad alimentaria. Esta situación, advierte, puede comprometer la capacidad de prevención y respuesta ante riesgos sanitarios que afectan tanto a animales como a personas.
La organización insiste en que la labor veterinaria es un pilar fundamental para garantizar alimentos seguros, prevenir brotes de enfermedades y proteger la salud colectiva. Por ello, solicita que el Gobierno adopte medidas que reconozcan este carácter sanitario y permitan un marco fiscal más justo, equilibrado y alineado con las necesidades reales del sector.
La OCV reitera su disposición a colaborar con la Administración para avanzar en un modelo fiscal que favorezca el acceso a los servicios veterinarios y refuerce la protección de la salud pública, en beneficio de toda la sociedad.