El 75 % de las enfermedades infecciosas se originan en animales y los veterinarios son esenciales en su detección temprana
Con motivo del Día Mundial del Veterinario, que se celebra el próximo 25 de abril bajo el lema “Veterinarios: guardianes de la alimentación y la salud”, la Organización Colegial Veterinaria (OCV) quiere poner en valor el papel esencial que estos profesionalesdesempeñan al servicio de la sociedad.
Se trata de una actividad sanitaria imprescindible, que contribuye cada día a proteger la salud pública, garantizar la seguridad alimentaria, preservar la sanidad animal y reforzar la prevención frente a riesgos que afectan al conjunto de la población.
Según la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA), el 75% de las enfermedades infecciosas se originan en animales y los veterinarios son esenciales en su detección temprana. En la sociedad actual, con un fuerte peso del sector agroalimentario y con desafíos sanitarios y ambientales cada vez más complejos, la veterinaria representa una garantía de seguridad, de confianza y de futuro.
La supervisión veterinaria en animales destinados a la producción de alimentos ayuda a reducir el uso indebido de antimicrobianos, contribuyendo a disponer de alimentos inocuos y a mejores resultados en salud pública. Los veterinarios inspeccionan los alimentos que consumimos y protegen la salud pública, al estar presentes con diversos controles en toda la cadena, desde la granja a la mesa.
A la vez, la profesión veterinaria encarna una manera actual y necesaria de entender la salud, basada en la interdependencia entre la salud animal, la salud humana y la salud ambiental, tal y como plantea el enfoque One Health.
Impacto del cambio climático
Ese valor estratégico resulta aún más evidente en un momento en el que el colectivo afronta retos de gran importancia: las enfermedades emergentes, el impacto del cambio climático en la sanidad animal, la globalización del mercado y la necesidad de reforzar la seguridad y la sostenibilidad de los sistemas alimentarios.
A ello se suman otras cuestiones como el relevo generacional, la cobertura en el medio rural y una práctica profesional cada vez más especializada. Son retos exigentes, pero también reflejan hasta qué punto la veterinaria está llamada a desempeñar un papel central en la protección de la salud y en la respuesta a los grandes desafíos de nuestro tiempo.
El Día Mundial del Veterinario es, en este sentido, una ocasión para acercar a la sociedad una realidad que con frecuencia pasa desapercibida: la veterinaria no solo cuida de los animales, sino que contribuye de forma directa a la prevención, al bienestar colectivo, a la protección del consumidor y a la resiliencia de un sistema sanitario y alimentario que necesita anticiparse mejor a los riesgos. “Hablar de veterinarios es hablar de salud pública, de prevención, de alimentos seguros y de una manera responsable de cuidar la salud de la sociedad. Su trabajo es esencial para que el enfoque One Health se traduzca en hechos y no se quede solo en un concepto”, señala Gonzalo Moreno del Val, presidente de la OCV, la corporación que agrupa a cerca de 39.000 veterinarios y veterinarias de España.
Por todo ello, la entidad quiere aprovechar esta conmemoración para poner en valor el trabajo de una profesión altamente cualificada, cercana y comprometida con el interés general, cuya aportación resulta decisiva tanto en el presente como en el futuro.