La negociación de la futura Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2028–2034 avanza en un contexto en el que el Ministerio de Agricultura ha subrayado la importancia de mantener la unidad con las comunidades autónomas para lograr un acuerdo sólido y beneficioso para el sector agroalimentario español. Según el ministro Luis Planas, “España trabaja con las comunidades autónomas para conseguir un acuerdo satisfactorio para sus intereses nacionales sobre la PAC” .
Desde la perspectiva veterinaria, esta coordinación es clave: la PAC no puede funcionar sin una estructura sanitaria robusta que garantice ganaderías sanas, control de enfermedades, bienestar animal, trazabilidad y seguridad alimentaria. La profesión veterinaria es, por tanto, un pilar técnico imprescindible para que España mantenga su competitividad y cumpla los estándares europeos.
Un acuerdo PAC que depende de la sanidad animal y vegetal
La negociación de la PAC coincide con decisiones estratégicas del Ministerio que refuerzan el papel veterinario. En julio de 2026, el Gobierno y las comunidades autónomas acordaron la distribución de 132,3 millones de euros destinados a sanidad animal y vegetal y a medidas de la Intervención Sectorial Vitivinícola de la PAC . De ellos, 18,5 millones se destinan directamente a programas de erradicación de enfermedades animales, vigilancia epidemiológica y control de plagas, actuaciones que dependen de los servicios veterinarios oficiales y autonómicos.
Estas inversiones demuestran que la PAC no es solo una política económica: es una política sanitaria y de seguridad alimentaria, donde los veterinarios desempeñan funciones críticas como:
- Control y erradicación de enfermedades de declaración obligatoria.
- Vigilancia epidemiológica en explotaciones ganaderas.
- Certificación sanitaria para exportaciones.
- Asesoramiento técnico en bienestar animal y bioseguridad.
- Prevención de plagas que afectan a la producción agrícola y ganadera.
Unidad con las comunidades autónomas
El ministro Planas ha apelado a las comunidades autónomas a mantener la unidad en la recta final de la negociación, afirmando que “si nos mantenemos unidos ganamos, si no lo estamos tenemos muchas posibilidades de fracasar” . Esta coordinación es esencial para asegurar:
- Una PAC suficientemente financiada, con fondos protegidos y estables.
- La defensa de un modelo que mantenga la personalidad jurídica propia de la PAC y evite su renacionalización.
- La incorporación de las singularidades territoriales, fundamentales para la gestión sanitaria en regiones con diferentes realidades ganaderas y epidemiológicas.
Las comunidades autónomas han mostrado sintonía con el Gobierno en reclamar una PAC con presupuesto suficiente y adaptada a las necesidades del territorio . Esto incluye medidas específicas para zonas afectadas por sequía, altas temperaturas o presión de plagas, ámbitos donde la labor veterinaria es decisiva.
Por qué la profesión veterinaria es estratégica en la futura PAC
La PAC 2028–2034 se orienta hacia un modelo basado en resultados, sostenibilidad y evidencia científica. En este marco, los veterinarios aportan:
- Garantía sanitaria para la producción ganadera y la cadena alimentaria.
- Evaluación de riesgos y control de enfermedades emergentes.
- Asesoramiento técnico en bienestar animal, bioseguridad y manejo.
- Apoyo a la modernización de explotaciones, clave para la resiliencia del sector.
- Contribución directa a la sostenibilidad, mediante sistemas de producción más seguros y eficientes.
La coordinación entre Gobierno y comunidades autónomas para lograr un buen acuerdo sobre la futura PAC refuerza, por tanto, el papel de los veterinarios como agentes estratégicos en la salud pública, la producción agroalimentaria y la gestión del territorio.